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Reflexiones sobre la gestión de personas después del covid-19

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Reflexiones de Luis Sánchez Navarrete sobre la gestión de personas en la nueva realidad empresarial en esta era post-COVID que nos toca afrontar.

Reflexiones sobre la gestión de personas en las empresas después del covid

Esta terrible pandemia, que aún estamos padeciendo, nos ha mostrado como en muy poco tiempo hemos sido capaces de probar muchas capacidades en las que veníamos pensando y no nos atrevíamos a poner en marcha: teletrabajo; formación on-line; identificación de funciones y procesos clave; esquemas de comunicación; etc. Todo ello con un uso muy intensivo de la tecnología.

Las consecuencias económicas del coronavirus no han hecho más que provocar una aceleración en la transformación que ya estábamos viviendo en nuestra sociedad y especialmente en las empresas. Se trata de una transformación digital, que afectará a casi todas las profesiones. Muchas empresas han utilizado este periodo de confinamiento para redefinir/repensar su estrategia en esa línea.

La empresa Randstad publicó en su web el pasado 20 de abril algunas de las conclusiones de su informe “Flexibility at Work” en el que analiza las principales tendencias en el ámbito laboral y sus perspectivas de cara al futuro y considera que: “LA TECNOLOGIA MODIFICARÁ EL 30% DE LOS EMPLEOS TRAS EL CONFINAMIENTO Y HARÁ DESAPARECER UNO DE CADA SIETE EMPLEOS”.

Según el informe de Randstad la influencia de las nuevas tecnologías en nuestro trabajo, impulsada por las necesidades del teletrabajo, será determinante una vez salgamos del confinamiento. Randstad Research prevé la evolución de muchas formas de trabajo, de tal modo que, en los países de la OCDE, el 30% de los empleos se modificaran, mientras uno de cada siete trabajos actuales desaparecerá.

En estos meses de confinamiento hemos podido comprobar, que aquellas empresas que estaban más avanzadas en su transformación digital, han podido gestionar con mayor facilidad esta compleja situación que estamos atravesando, e improvisar menos a la hora de poner en marcha muchas de las capacidades que apuntaba al inicio de este artículo.

Creo que cada vez hay menos dudas de que la transformación digital está adquiriendo un mayor protagonismo en nuestras vidas y por supuesto en las empresas: ¡NO HAY MARCHA ATRÁS! Todo ello está transformando, de manera muy relevante, la gestión de personas en las empresas, como ya se está demostrando en estos últimos meses.

El teletrabajo ha adquirido una gran relevancia es esta crisis, pero cuando hablamos de ello, no sólo significa un uso intensivo de la tecnología, sino que exige una nueva forma de gestión y dirección de equipos, es decir, de LIDERAZGO, asentado en unos esquemas de comunicación ágiles y transparentes, que faciliten la participación en el desarrollo y ejecución de los distintos proyectos; así como el desarrollo profesional de los miembros del equipo.

El liderazgo basado en la jerarquía, da paso al líder que es capaz de usar la tecnología para facilitar el trabajo de su equipo, que es capaz de generar un entorno en el que sea posible el equilibrio personal y profesional de las personas que componen su equipo. Todo ello haciéndolo compatible con el establecimiento de esquemas de trabajo ágiles y flexibles que atiendan las necesidades de los clientes, y que mantengan o incluso incrementen la productividad. Algo que muchas empresas ya venían realizando antes de la pandemia y que durante la misma lo han desarrollado aún más.

Otro reto muy importante, en línea con el informe “Flexibility at Work”, es la actualización de puestos y nuevas funciones; así como de las competencias que llevan asociadas, no sólo las digitales, que por supuesto también. Estamos siendo testigos de la enorme transformación, intensificada por la pandemia, de los modelos de distribución; de los procesos de producción; del mundo de la comunicación y el marketing; etc. No hay duda de que estamos inmersos en un gran reto de “reinvención” de cara a cómo vamos a abordar el futuro más inmediato.

Detectar el conocimiento y las habilidades necesarias para ese futuro inmediato y facilitar su incorporación a la empresa es clave.  Este es un elemento estratégico en la gestión de personas, tanto para garantizar la competitividad de la empresa, como la empleabilidad de las personas que la conforman.  Para todo lo cual se hace imprescindible disponer de unos procesos y de una tecnología, que permitan la valoración de esos conocimientos y habilidades a todos los niveles de la compañía.  Así como de un potente modelo de formación on-line que facilite la adquisición de los mismos.

En base a lo vivido en esta pandemia, va a ser fundamental impulsar una serie de competencias que han emergido con mucha fuerza durante esta crisis y que sin duda van a jugar un papel muy relevante en ese futuro inmediato; y son aquellas relacionadas con la gestión del tiempo; con la resiliencia; con las relaciones personales (vs distancia social); y con la solidaridad.

Concluyo esta reflexión retomando lo que decía al principio, esta enorme crisis que ha producido el coronavirus, no ha hecho más que acelerar la transformación que ya estaba en marcha en la sociedad y por supuesto en las empresas.

Es muy probable que como sociedad salgamos de esto más fuertes y sólidos; y quizá con más dependencia autónoma que global. Nos llevará su tiempo, pero lo lograremos.

 

Luis Sánchez Navarrete

Consejero Asesor de IT&People

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